En México, las niñas y los niños participan en el Congreso a través del Parlamento de las Niñas y los Niños de México, una iniciativa nacional que tiene como objetivo fomentar la participación cívica desde la infancia. Este programa es organizado generalmente por el Instituto Nacional Electoral (INE), la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Cámara de Diputados, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
En este ejercicio, alumnas y alumnos de quinto grado de primaria, con edades aproximadas de 10 a 12 años, son elegidos como legisladores infantiles para representar a sus distritos. Durante el evento, las niñas y los niños participan en sesiones dentro del pleno, donde debaten propuestas relacionadas con sus derechos, problemáticas sociales y necesidades, además de promover valores democráticos y de participación ciudadana.
Las y los participantes se convierten en legisladores por un día, integrándose en comisiones de trabajo en las que exponen sus inquietudes, dialogan, generan consensos y redactan una declaratoria. Asimismo, hacen uso de la tribuna, votan propuestas y representan los sueños, ideas y causas de la infancia de sus comunidades, con la finalidad de que sus voces sean tomadas en cuenta en la elaboración de políticas públicas.
Este evento se realiza de manera alternada entre las cámaras del Congreso de la Unión, lo que contribuye a fortalecer la participación política infantil en el país. En conjunto, este proceso busca fomentar una cultura cívica desde la niñez, garantizando el derecho de las niñas y los niños a participar y ser escuchados en la toma de decisiones que afectan a la sociedad.








